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viernes, 27 de marzo de 2009

ESTUPIDECES

No paraba de hablar y comer al mismo tiempo. En dos horas, me contó un año de estupideces y hasta tuve que pagar la cuenta. Luego, pretendió venir a casa y aplastarme contra las sábanas para aumentar su ego. Destruirle la cara contra la almohada fue la única forma de liberarme. Hay tipos, señor comisario, que no entienden que dos copas de más no son suficientes para seducirme.



(Ejercicio para la tercera clase de escritura creativa en FNAC. De la serie, tres micros, tres crímenes)

 

domingo, 11 de enero de 2009

LOS HUMANOS SON RAROS




Informe 342

Mi comandante,

He iniciado la visita de reconocimiento, incidiendo en el objetivo fijado y he llegado a las siguientes conclusiones:

1. Los centros comerciales no huelen a humanidad. La entrada principal desprende una mezcla repulsiva de fragancias dispares concentradas en pequeños frascos que un equipo de jóvenes sonrientes insiste en compartir para transformarnos en sirenas doradas, estrellas de cine o irresistibles fábricas de feromonas, potenciando nuestra sexualidad. Respondiendo a su generosidad, he atendido a todos los ofrecimientos sin obtener los beneficios previstos; un aturdimiento generalizado, la pérdida momentánea de visión y equilibrio y un fuerte dolor de antenas, me ha obligado a detener la misión durante veintiocho minutos.

2.  La sección de lencería está mayoritariamente frecuentada por hembras que se entretienen mirando, tocando y mostrando pequeños fragmentos de tela de múltiples colores y diseños.  Algunos son esponjosos y cálidos como sus melocotones madurando al sol, otros fríos como la plata y, entre los más apreciados, destacan los trozos agujerados como los meteoritos de nuestra galaxia.

3. Los humanos no utilizan la ropa para protegerse del frío. Se visten por capas e independientemente de la temperatura ambiental, siempre utilizan las llamadas prendas íntimas.

4. Las hembras cubren su aparato reproductor con una especie de triángulo doble de tela llamado braga o tanga si la parte trasera se recorta o desaparece, transformándose en un filamento elástico. En ocasiones, las bragas o tangas, van acompañadas de un doble recipiente fabricado con similar diseño, para depositar o cubrir los senos. Estos elementos se denominan sujetadores.

5.  Las dimensiones de ambas prendas varían en función del volumen de las zonas a cubrir, aunque a veces no se cumple esta norma. He comprobado que algunas mujeres con un excesivo volumen en la zona pectoral utilizan sujetadores mucho menores que las que disponen de ejemplares más pequeños. Un porcentaje elevado de estas últimas, prefieren utilizar envases reforzados con un fragmento esponjoso que oprime y levanta los senos.

6.  Las hembras de avanzada edad o con mayor masa corporal añaden además una especie de venda que embute la carne de las caderas y el abdomen. He percibido que las más vendidas no son las más económicas, sino las que consiguen mejor combinación entre la expresión de sufrimiento de sus usuarias y la contención de kilos devuelta por los espejos de los probadores.

7.   Los machos sólo cubren su aparato reproductor con una variante de la braga, llamada calzoncillo que en ocasiones aparece reforzada en la parte delantera con una extraña abertura que aún no he conseguido averiguar para qué se utiliza. Igualmente existe gran variedad en colores, tejidos y formas. He podido comprobar que, al contrario de lo que ocurre en el caso de las hembras, a medida que aumenta la edad de los machos, estos optan por una mayor soltura en la entrepierna, decantándose por prendas amplias y cómodas.

8.  La ropa interior es inolora; sin embargo, he escuchado a una hembra asegurarle a otra que su amante le pide después de cada encuentro sexual conservar sus tangas para recordar su olor durante la semana. Al parecer, esto le causa gran placer.

Definitivamente, mi comandante, los humanos son raros.

Seguiremos informando.



Relato corto. Taller de Escritura. 15 de noviembre de 2008.

(En esta ocasión, el ejercicio consistía en escribir un relato imaginando a un extraterrestre en la sección de lencería femenina de El Corte Inglés. Para ello, rellenamos previamente un círculo sensorial con todos los sentidos: vista, tacto, olfato, gusto y oído, con objeto de presentar su percepción lo más completa posible).

La primera ilustración es de mi último descubrimiento. Eduardo Ortiz http://www.eduardo-ortiz.com/

¡No dejéis de visitarlo!

 

martes, 6 de enero de 2009

MALDITA BLANCANIEVES


La sonrisa rota, la cara desinflada y la barbilla doble. Se miró al espejo con los ojos remendados y los párpados caídos. Se acercó un poco más y abrió la boca para contar los huecos y los empastes. Revisó las encías y olisqueo su aliento aspirando el ajo del desayuno. Retrocedió asqueada y recordó que hacía años que no iba al dentista. Después giró el cuello de un lado a otro y se detuvo en su deseada cascada de rizos transformada en un falso moño de laca y horquillas. Suspiró. Bajó la mirada y observó sus manos de lunares y diamantes de mercadillo. Se palpó el cuello y los brazos percherones y las tetas perezosas. Demasiados años fingiendo ser la más bella del reino, pensó. Apretó el trasero agujereado y los muslos celulíticos y dejó de mirarse.
-¡Lola! ¡Tu turno!- gritaron al otro lado de la puerta golpeando la puerta con los nudillos.
-Ya voy- respondió arrastrando las palabras y ajustándose las medias.
-Tu príncipe viene a galope.
-¿El de copas o el de espadas?
-El guerrero, mi hija- matizó apoyando la espalda en el marco- Y por los ojos que trae y la baba que chorrea este viene cargado de bombitas de eyaculación masiva.
-Ya te vale, Manuela- sentenció abriendo la puerta y desatándose el batín floreado. Pues si viene con ganas de guerra, hoy mantengo la tarifa plana. Cien el completo- pronunció remetiendo barriga y atusándose el flequillo.
-¿Tu estás loca? Aquí no paga nadie eso desde que Facundo ganó el pleno al quince e invitó a su compadre.
-Pues de ochenta no bajo- dijo regresando a la habitación y al espejo- Que espabile.
El sonido de unos pasos enérgicos invadió el pasillo.
-No te empecines, loca. Cincuenta o llamo a la nueva- amenazó bajito.
Lola torció los labios, se perfumó rabiosa y comprendió que no valía la pena seguir negociando el precio; sobretodo, sabiendo que aquella maldita novata descolorida, plena de juventud y truquitos varios, había robado el corazón de sus enanos tragones, triplicado las funciones bajo las sábanas e inventado un montón de disparatadas fábulas para hacerle la competencia.

Relato corto. Taller de Escritura. 15 de noviembre de 2008.

(En esta ocasión, el ejercicio consistía en escribir un relato y definir el tono y el registro. El tono utilizado es un tanto irónico En cuanto al registro, decir que diferenciamos dos momentos. El narrador mantiene mayor formalidad y los personajes utilizan un registro más vulgar)