
Había explicado cien veces que el ser humano es social y que la calidad de su existencia depende directamente de las conexiones que establece a través del lenguaje, pero la única vez que se enamoró, no se atrevió a decirle nada.

Había explicado cien veces que el ser humano es social y que la calidad de su existencia depende directamente de las conexiones que establece a través del lenguaje, pero la única vez que se enamoró, no se atrevió a decirle nada.